martes, 18 de enero de 2011

Griego

Pregunta: ¿Qué es el amor? Y entonces las palabras fluyen en mi mente… Entrega, pasión, cariño, olvido, orgullo, y no logro pensar, tantas veces que lo he descrito y no encuentro las palabras. Pienso en él, él, y él. Nadie más entro en mi mente en ese momento, muchos quedaron olvidados, tan solo uno se repite cada vez que cuestiono aquel sentimiento, los demás son pasajeros, momentáneos.
Mártir, ¿Quién podrá quererte como yo? Egoísta, ególatra.
Luego la alegría, la felicidad de sentir amor, ese sentimiento puro, bueno y sano, te imaginas feliz, con el hombre de tu vida, en bosques, en prados, el mar, el río, volando juntos sin necesidad de ocultarse, entonces estás feliz, entonces vives pleno, plano, rutinario, miedo y fortuna…
Y si existiera un algo, un algo más, un algo posible… Quien lo piensa es quien pregunta y cuestiona por algo, porque quiere, porque no encuentra, idealiza y solo vive, muere, juega, posesiona. En el fondo el amor se lo cuestiona por la nostalgia que existe en el no recuerdo, en el imaginario mundo de sufrimiento, sólo, único, listo, limpio y permanente… Un mundo grande de seres que no cambian, varían la verdad de lo que pienso, y no razono, pero si cuestiono, y no actúo, pero vuelo sin parar en este mundo que no da razón de verdad más que estar tu y yo ahí.
Te recuerdo, no al oír el ritmo, ni la melodía, sino el nombre que leo trae a mi mente el recuerdo del momento, los que estuvieron, los que me ayudaron a pesar del daño, algunos como yo, y solo tú, pero veía en ti aquella esperanza, aquellos ojos que enamoran, que enloquecen, tu y solo tú.
Y entonces recuerdo tus labios y mis intentos, cada emoción que aflora por el recuerdo, emociones fuertes lindas, pero que al fin son solo eso… Aún me pongo de pie, aún puedo intentar volar y no por eso estoy loco, ni enamorado, porque entonces no respondería a ti, sino a mí, y mi intento por descubrirte, desarmarte y gritar, porque no hay nadie que pueda encontrar como tú, y no te tengo y me tienes, y entonces lo único que me hace pensar en el amor y cuestionarlo, es el simple acto de no poder desarmarte, destruirte.
Tú estás todo y pleno, y aún así buscándome, conmigo en cada momento, porque lo necesitas, aún en tu perfección no logras estar bien, junto a mi encuentras respuesta, calor de lo que no buscas pero ayuda… Y escrita esta la ilusión, todo verbalizado de forma tan clara, y una proyección de lo que siento, y lo que quiero en dos planos distintos…
Confuso pero vuelve fuerte, dolor, angustia, y esto que siento por largo tiempo se replica en un momento, acumulado, cubierto, con ganas de llorar…
Expresando todo en visiones y bailes, movimientos de sufrimiento e intentos de escape, sonata que daña y es continua, se repite, luego… Busco, y sigo buscando… Piénsalo, y dime si no es cierto… Ahora puedes negarlo, ¿Ahora puedes negarlo? Lo más triste y que siempre se repite, es que sí, puede todo el tiempo negarlo.
Promesa, y volvamos al amor, pensemos si es total entrega hacia el otro, ¿Dónde está tu ego? Quien busca una relación por ello y no por aquello, entonces quien busca una relación por sigo y no por mendigo… No te está buscando a ti, sino a él y su problema.
Jura sobre todo, que pones las manos al fuego, por todo lo que amas, y entonces puedes decirlo sin temor, porque al volver a plantear por qué pondrías las manos al fuego, vuelves a pensar y a jurar por lo que realmente amas. Tu… Y no quiero escribir yo, porque no encuentro verdadera razón y sinceridad en esas palabras.
Al final y como lo que queda pendiente no se siente ni se entiende, decir que el amor no es nada y lo es todo, porque cuando se trata de amar, al menos como yo lo siento, como yo te amo. Cuando soy yo, no es nada, y cuando eres tú, lo es todo.

El Sábado, 20 de septiembre de 2008 a las 21:09

viernes, 14 de enero de 2011

Tiempos en manuscritos, Venus no esta lejos.

Recuerdo aquellos momentos donde escribía extensas líneas con lo que me pasaba, donde mis imágenes solían interpretar mis sentimientos, y podía imprimir todo en palabras... Es extraño saber, y mas aun ignorar, pero la vida conoce cada una de las vueltas que ha dado, y el porque de las que va a dar.
Mi vida aun no encuentra el sentido, lo tubo, lo vivió, pero ya no esta mas, y es que cambió algo, no sé ya no miro hacia atrás, solo veo lo que parece venir y entonces reflexiono, para encontrar sentido a mis pasos ¿debo caminar hacia atrás, debo dejar de mirar? Pero si ver es lo que me mantiene en pie...
Entonces pregunto, quien si ese es mi destino, serán mis ojos, quien me acompañara a avanzar...
Todo depende del cristal con que mires. Creo que debo escribir. Hoy es uno de esos días en que estas “no del todo mal”, de esos momentos en que tu vida se torna azul, solo por querer evitar volverse roja, estúpido, pero todo simbolismo de amor me repudia en este momento, y sin embargo es lo primero que busco al pensar que podría representar lo que siento.
Todo por aquella tonada que vuelve a repetirse, hay que decirlo, mañana voy a estar bien, la felicidad por muy efímera que parezca vuelve, o al menos eso creemos, puesto no digo yo muchas veces “hoy es el día mas feliz de mi vida” o “no puedo estar mas feliz”, pero en fin no siempre puedo estar tan alegre, tan contento. Hoy es uno de esos días donde aquello que no muestro, que nadie conoce, y que yo por el daño que provoca me oculto, intenta salir. Hay frases que me gustaría decir, pero simplemente no puedo, porque ya no depende de mí.
Lo lamento, pero no todo depende de mí.

Química en cenizas

A lo lejos, con su pierna sobre la silla, el codo con el que sostiene el cigarrillo apoyado en su rodilla, su muñeca izquierda un poco más atrás en el muslo, me mira… Se acerca lentamente, luego de esa sonrisa coqueta, al instante de pedirme con voz suave mi nombre, nos besamos, sin yo saber a quien, ni como, solo nos importo en el momento, que aquel cigarro no se acabara jamás. La música existe, pero no se oye, segundos en que el auto se detiene para llamar a esa bella señorita y acordar un encuentro casual, en el momento donde nervioso y con prisa, pues llegara tarde a su primera cita, un hombre deja olvidadas sus llaves en casa, instante en que el bus encuentra necesario no detenerse, aun habiendo personas que lamentan lo imprudente, lapso donde surge el llanto de un niño, anunciando las tres de la mañana, hora en que casualmente llegamos a mi dormitorio. Entonces, le pregunto, sin haber hecho mas que el amor con las miradas en el camino, ¿cual es tu nombre? Luego del silencio y la respuesta, las velas de esa noche consumieron el aire, la llave y mi teléfono en el bolsillo, que poco a poco termino sobre la baldosa quebrada, acompañada de un encendedor, fueron testigos de lo que en aquel momento sucedía… En ese instante pasó, simples y burdos pensamientos en mi mente, observando esa postura, ese cigarro, que poco a poco se consume.

Quiero escribir, sueño pensar, no quiero que te vallas, no se lo que quiero, se lo que quiero, se lo que soy y lo que pienso, un abrazo, un suspiro en el oído, tu abrazo junto al mío, tus ojos, tu mirada, no quiero que te vallas, solo bésame y quédate junto a mi.
Solo entre el mundo y la nada, el vacio es mi camino y sus pasos son mi ritmo, amanecer junto a ti.
No quiero despertar, dormir eternamente, no soñar... ¿vivir? ¿Me enamoro de la vida? no lo creo, es tan vana, tan vacía.
¿Por qué no das la vuelta un día… por que no gritas mi nombre? 

Escritos de Fotolog

lunes, 10 de enero de 2011

Out from under

Varios sentimientos y pensamientos en este momento… Es complejo, pero creo que puedo desglosarlos de alguna forma, eso creo.
Primero buscar las respuestas… pensar, recordar, cuestionar, entender, es raro estar en esta situación después de tanto tiempo, pero son cosas que deje de lado, cosas a las que les reste importancia, pero que sin embargo hoy definen mi actuar en el futuro. Hice todo lo posible, pero no funcionó, intente cuantas veces pude, pero no tuvo el resultado esperado, engañe, mentí, calle, hasta me burle de quienes mostraban todo lo que quería evitar. Busque por otro lado mi verdad, puesto es la única y la más importante, y probé, pero otra vez fallo todo intento, porque no era quien debía ser, no actuaba como debía actuar, y entonces, cuando al fin comprendí cual es la única verdad, fue cuando pude pensar que siendo o estando no iba a ser feliz, sino mas bien dejando, corriendo y volando. Hoy intento buscar la verdad, y aunque esta que encontré en el camino me ha hecho muy feliz, creo que falta mucho por pulir.

Por otro lado sentí hoy algo que no sentía hace mucho tiempo, meses tal vez, y no quiero volver a sentirlo, ya no más, me duele, es raro, porque a pesar de todo intento persiste, pero no es tan real como quiero, y eso me molesta aún más, que no sea cierto, que no sea sincero, porque si me duele no es por la acción en sí, sino por no poder conocerme completamente, y sigo evitando, porque no escribo siendo sincero, no leo siendo sincero, solo veo lo que quiero ver, solo pienso lo que con esfuerzo nunca logro.

Quiero un hombre…
Quiero un hombre inteligente, sano, que sienta y viva lo que siente, que defienda todo aquello que piense, que ría conmigo, que este cuando lo necesite, que esté dispuesto a dejar todo por mí, y acepte que yo no deje nada por él, quiero un hombre que me acompañe en los parques, que me invite a fiestas y que baile conmigo, a mi lado, con mis amigos, y que en todo momento sin importar con quien este, lo mire y sepa que me ama, quiero un hombre que gaste todo su dinero en mi, que pase horas viajando solo para verme 5 minutos, quiero uno que no estudie para poder estar conmigo, que me abrase y no sienta vergüenza al besarme frente a otros, quiero a un hombre que confíe en mi, quiero a un hombre que guste de mis amigos, y que soporte todos mis olores, que no coma si es necesario para que yo lo haga, que me defienda ante todo sin importar que eso le signifique la muerte, quiero un hombre que me ame, quiero a un hombre que me sufra, quiero a un hombre que me piense… Quiero a un hombre que sea igual que yo al momento de amar.

Jueves, 04 de diciembre de 2008 a las 0:57